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El Cine: La evolución del conocimiento

El cine es un arte concebido partiendo de otro arte, “la fotografía”. Desde su inicio ha estado en constante evolución. A finales de los años 20, el cine tuvo su primera gran transición; después de desarrollar un lenguaje durante casi tres décadas y cuando ya había alcanzado una perfección en su lenguaje, el cine mudo tuvo que adaptarse a la llegada del sonido. Todos los avances logrados en el lenguaje fílmico hasta el momento se vinieron para abajo y el cine tardó un tiempo en recuperarse y en adaptar esa transición gradualmente. Así, el cine empezó a utilizar el sonido como una herramienta más y se dio la primera evolución de este arte. Seguido del acoplamiento del sonido al cine, se empezó a trabajar en el color. Con anterioridad se habían realizado ciertos experimentos en este sentido; primero coloreando fotogramas a mano y, luego, gracias al Tecnicolor. Posteriormente llegaría la televisión, con gran aceptación por parte de la gente, y nuevamente el cine tendría que reinventarse y adaptarse a este nuevo invento que llegaría para quedarse. Así, la pantalla grande tuvo que buscar la manera de coexistir junto con la televisión y se sucedió una nueva evolución. La mayoría de los que hoy pasamos de los 20 años de edad, hemos sido testigos de la transición de lo análogo a lo digital. Estamos viviendo la imposición de las tecnologías digitales contra las análogas.

Ahora vivimos la llamada “Era digital”; el cine ha dejado de ser un arte fotográfico de emulsión fotoquímica y ha empezado a convertirse en una tecnología digital. Nuestro tiempo se consume en redes sociales, blogs, páginas web de videos y películas online.

Estamos viviendo una nueva transición; el cine ha hecho a un lado la película de 35 mm para hacer uso de las nuevas herramientas tecnológicas: handycams, cámaras de celular, iphones, ipods, computadoras, programas de edición. El cine ha ido engranando con estos nuevos elementos y usando los nuevos recursos que tiene disponibles para su exhibición y difusión; en esto, el protagonista principal es internet, como principal herramienta. Youtube, vimeo, blogs, redes sociales, download o películas online son algunas de las nuevas herramientas que el creador tiene disponible para difundir su obra.

Las nuevas generaciones han nacido y crecido con herramientas digitales, lo técnico ya es un conocimiento intrínseco para esta generación. Una generación que acostumbra a comunicarse desde un ordenador e incluye los pixeles como parte de su mundo.

La humanidad ha vivido diversas transiciones. Cuando Copérnico dijo que el centro no es el centro del universo y que era parte de un sistema. Esto motivó a una revolución de conocimiento, la más grande revolución humana. La revolución copernicana detono las ideas humanistas, las ideas humanistas la democracia.

Vivimos una evolución, un momento histórico del ser humano. Los grandes edificios de los corporativos se reemplazan por sitios de internet. Lo que hace un par de décadas existía solo en la imaginación del hombre, ahora son herramientas primordiales en su vida: teléfonos celulares, computadoras, comunicación virtual, internet, etc. y próximamente robots.

Esto se traduce en nuevos modelos de convivencia, tecnológicos y de comunicación.

La transmisión de conocimiento está coaptada por los nuevos modelos.

El cine está engranando dentro de esa evolución. Las cámaras digitales, cámaras para celular, y los nuevos formatos de comunicación, no se hicieron exclusivos para el cine, el cine acompaña  a  esa evolución. Temas que 40 años atrás solo eran ciencia ficción, hoy son una realidad.

Junto con los nuevos formatos nació también una nueva generación de cineastas digitales. Una generación que creció con las herramientas digitales, la parte técnica del cine es un conocimiento intrínseco en esta nueva generación. Los pixeles forman parte de su realidad. La película de 35mm se empieza ya a ver con nostalgia. El paradigma de Mickey de los 120 minutos, que es la realización un guion de esta duración, ya no será regla, la duración se reduce.

Los modelos de distribución que hay en la actualidad, no han cambiado desde los años 20, muchas compañías fundadas en los años veintes siguen vigentes en el mercado.

Los nuevos modelos diversifican la manera en que el cine puede ser distribuido, esto ya empieza a suceder, se ve como han crecido el pago por evento, DVD y descarga en internet.

Antes el 80 % del mercado eran las salas de cine, ahora han disminuido al 30 y 40 %, este porcentaje en las salas sigue reduciendo, mientras los otros formatos siguen creciendo.

Cualquier joven que termine su película va a tener acceso a fuentes de distribución pues vivimos una época fundamental de cambio, el cine se une a la evolución del mundo.

Con esto bajan los cotos de distribución y se pierden presiones financieras frente a la obra, lo que podrá traer una mayor libertad creativa.

Hay que acabar con los festivales que promueven viejos modelos, esos elefantes blancos que solo exhiben películas de los grandes maestros y no dan oportunidad a los nuevos cineastas. Festivales como el de Sudante, dan oportunidad al cine independiente de que puedan ser vistos por exhibidores y que esas películas lleguen a más público en todo el mundo.

La obra se está convirtiendo o tiene más relevancia por sí misma que por su autor. Se empezará a hablar más de la obra y menos de los nombres,

Los nuevos modelos es romper las cadenas establecidas y darle un renacimiento, una evolución al cine. Retomar el lenguaje pero aplicando las nuevas herramientas.

Querer imitar al modelo de Hollywood no resulta satisfactorio para el artista que quiere hacer su obra. Hollywood es una industria y como tal solo busca hacer dinero, tener materia prima para fabricar su producto y venderlo. Hollywood apuesta más a las superproducciones, son sus cartas fuertes.

Los nuevos modelos también diversificarán el contenido, será fácil para cualquier persona del mundo, hacer una película y poder exhibirla.

Este tipo de modelo ya se ha probado en otro tipo de medios o artes como la música. Radiohead lanzó su última producción a través de internet y recaudó más dinero por medio de donativos del público, de los que había recaudado con las compañías disqueras.

Se vive pensando que todo lo de antes era bueno, antes había buen cine, pensando en los viejos modelos. Las generaciones pasadas aprendieron a formarse un ojo muy purista y le cuesta un poco más adaptarse a la transición.

El cine de los nuevos maestros: gente que sale con sus handycams a hacer películas, largometrajes o cortometrajes hechos a partir de fotografías fijas, películas hechas aceptando el nuevo formato, honrándolo y utilizándolo al 100%, son las más aceptadas por el nuevo y viejo tipo de público.

México es el país de Latinoamérica que más asiste al cine. El mexicano fue al cine en 2010 un promedio de 1,8 veces al año, seguido por Argentina con 0,8 y Brasil, que tiene más cines, con 0,5, según datos difundidos hoy por la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Video grama (Canacine) de México.

México también es el único país de América Latina que figura entre los cinco países del mundo con mayor asistencia a sus salas de cine, con 191 millones de boletos vendidos durante el 2010, relató DPA.

En México se oye decir mucho que no hay apoyo para los cineastas. No hay industria, y esto es cierto.

Aunque se diga que se fomenta el cine en México, el tipo de cine que se fomenta es el de las grandes producciones cinematográficas de alto presupuesto, “ya que son las que generan una mayor derrama económica y fortalecen la posición de México en la industria internacional”. En otras palabras, favorece a las cintas probadamente rentables y deja una vez más a su suerte –en la competencia desigual con el mercado estadunidense– al cine independiente de bajos recursos y de indiscutible vocación artística.

Simplificando lo ya mencionado hay que considerar varios puntos, pues al igual que en su inicio el cine está pasando por una crisis creativa, pues es el mismo caso de la transición del cine mudo al sonido, pues la carencia de sonido provoco un esfuerzo mayor en los realizadores por expresar su mensaje atreves de su lenguaje. Cuando llego el audio esto ya no tenía relevancia, pues el lenguaje desarrollado paso a segundo término ya que el cine se convirtió en una reproducción de una obra de teatro, el sonido más que ser una herramienta para distribuir su mensaje, se convierto en el todo del cine por mucho tiempo.

Hoy en día es el mismo caso pues aunque hay más herramientas no solo para la distribución si no para la creación de nuevos lenguajes y facilitación de los ya existentes, estas mismas no son explotadas de esta manera.

El ejemplo más inmediato es el del 3D pues aunque definitivamente es un avance notable en la evolución del cine, no está aportando nada que no conozca el espectador, pues las historias que hoy en día se ven en este formato no son muy diferentes de las que se veían hace veinte años, quizá con una técnica más depurada en la realización pero no hay nada que no se haya dicho ya.

Con esto existen varios ejemplos y quizá el más recurrente es la reciente película Avatar de James Cameron que aunque efectivamente es una obra bien realizada y también toda una muestra del potencial de esta tecnología, también nos muestra una historia contada por Hollywood bastantes veces como Danza con Lobos, El último de los Mohicanos, El Ultimo Samurái, todas ellas películas muy rentables y comprobadas que son del gusto del público, pero que no les aportan nada nuevo además de adornar lo que ya se conoce.

En México el problema se hace mayor, pues aunque el mexicano aunque tiene un gran potencial como espectador, la realización está enfocada a un mercado seguro y no existe una industria que invierta en obras de mayor riesgo pero más propositivas y quizá con un mayor talento y uso de recursos de las nuevas herramientas.

La realización siendo completamente mercantil, es un modelo que siempre trata de emular al cine de Hollywood, que si bien es cierto genera ganancias, estas no son tan grandes y no tiene una mayor trascendencia.

Sin embargo existen ejemplos de casos opuestos como el del director Carlos Raygadas que en su película Japón recaudo cantidades de dinero no muy altas, pero su inversión es pequeña pues su manera de explotar los recursos es optima comparándola con otras obras que invierten mucho y reciben poco, así que el cine de directores como Raygadas es muy rentable pues sus costos son bajos y así la recaudación es mayor en proporción a su inversión.

Para concluir se tiene que considerar y comprender que efectivamente se está viviendo un cambio notable a diferentes niveles, desde el creativo hasta el tecnológico, pero quizá la mejor manera de globalizar todo eso es que hay que partir de la idea que esto no es una revolución si no una evolución, pues no es necesario pelear con los modelos anteriores si no aprender de ellos y explotar los nuevos recursos para crear plataformas a los cineastas que están por llegar.

Si bien es cierto que en México no hay recursos ni estas plataformas de las que hablamos pero tampoco hay gente que las este creando, porque siguen poniendo su atención a los viejos modelos sin darse cuenta de que en un periodo de tiempo esos modelos caducaran y el cine como lo concebimos cambiara de tal manera que solo los que estén engranados a ese cambio serán los únicos que sean rentables.

Pero mientras eso pasa hay que entender que esta crisis creativa es una de muchas que ha tenido y seguirá teniendo pues todo proceso de adaptación genera esos tropiezos, que son a base de prueba y error.

Pero hablando de México quizá lo más importante sea que tiene que adoptar una identidad propia, pues han sido varios los cineastas que se han arriesgado y han creado obras maestras si necesidad de imitar al extranjero que después de unos años pasa al olvido de la consciencia del colectivo.

Ejemplos existen muchos como el caso de Canoa del director Felipe Cazals, grabada en 1975 narra la historia de cinco jóvenes empleados de la Universidad Autónoma de Puebla deciden ir a escalar el volcán La Malinche. El mal tiempo no les permite ascender, y tienen que pasar la noche en el pueblo de San Miguel Canoa, en las faldas del volcán. En esos días de conflictos estudiantiles, los jóvenes son tomados por agitadores comunistas y el pueblo convencido por el párroco local de que los comunistas quieren poner una bandera rojinegra en la iglesia decide lincharlos. Aunque el argumento no es lo que la vuelve más fuerte, lo más interesante es que es una de las primeras películas de documental y ficción, es una película multiformato y muy arriesgada para su tiempo, sin mencionar que hoy en día sigue teniendo la fuerza que tenía desde su fecha de estreno.

Otro ejemplo es Amores Perros de Alejandro González Iñarritu nos narra la historia de un terrible accidente automovilístico se convierte en el punto de encuentro de tres «amores perros». Octavio, un joven adolescente enamorado de su cuñada, ha transformado a su perro «Cofi» en una mortífera arma con la que desea escapar de su miseria amorosa. Valeria, una hermosa modelo, ve truncada su carrera y su nueva vida al lado de Daniel, su departamento. Por su parte el taciturno Chivo, un ex-guerrillero que no puede acercarse a la hija que algún día abandonó, sublima su necesidad de amor recogiendo perros en la calle. Ninguno de ellos volverá a ser el mismo después del accidente. Todos, incluyendo a los perros, encontrarán un destino muy distinto al que algún día imaginaron.

La belleza de esta película se encuentra en su originalidad y su total y completa honestidad al narrar, cuenta con las características de tener una inversión pequeña, fue una película que tuvo gran aceptación en México, pero que posteriormente le dio la vuelta al mundo y demostró que el cine se trata no solo de hacer dinero si no de mostrarnos que los sentimientos y valores que depositaron sus creadores en ella son valores universales.

Como estos ejemplos hay varios, pero la manera en la que podría proponerse en crear un verdadero cambio en la industria en México es el dejar de seguir emulando historias probadas por otros países, es la búsqueda de una identidad en el lenguaje y aprovechar al máximo los recursos que tenemos y están por llegar.

Es muy cierto que el cambio aun no llega, pero también es cierto que solo va a llegar hasta que exista ese deseo de búsqueda de parte de los cineastas que esperan una oportunidad que no va a llegar a sus manos, solo se engranaran a los nuevos modelos los que tengan algo que decir atreves de sus películas, los que pongan un grano de arena en el infinito mundo del arte, por que como Copérnico cuando creo su modelo Heliocéntrico cambio la manera de ver el universo, el próximo modelo cambiara la forma de ver el cine para siempre.

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